
El caso surgió a partir de un llamado a la línea 145. ARCA y la Procuraduría de Trata de Personas constataron que algunas de las personas vivían en condiciones insalubres y de extrema precariedad.



El gremio de los choferes de colectivos anunció un paro nacional de servicios y la filial en Salta de la UTA anunció el martes que adheriría a la medida, sin embargo la protesta quedó suspendida por la intervención del estado y el llamado a conciliación obligatoria.
El reclamo que se haría en Salta, como en todo el interior, busca que los trabajadores tengan la misma recomposición salarial que obtuvieron los choferes de Buenos Aires y su área metropolitana que es la única que ostenta subsidios del estado.
El gremio detalló que continuarán las negociaciones y que, mientras tanto, los servicios de Saeta y las líneas de media distancia se prestarán con normalidad.
















