
El empleo formal dejó de caer pero acumula 300 cierres y pérdida de 7.500 puestos


Mientras buena parte de las provincias argentinas continúan con retrocesos en el empleo formal y en la cantidad de empresas, Salta atraviesa una etapa de relativa estabilidad. Los últimos datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) y de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT) muestran que la provincia logró sostener entre diciembre de 2025 y febrero pasado el nivel de empleo privado registrado, aunque todavía permanece por debajo de los valores de comienzos de 2025 y acumula una fuerte pérdida de firmas empleadoras en el último año.
Según el informe oficial de trabajo registrado correspondiente al segundo mes del año, Salta contabilizó 122.300 trabajadores asalariados privados registrados, lo que representa una caída interanual de 4.500 empleos con respecto de febrero de 2025 (una caída del 3,6%).
Sin embargo, el dato provincial también muestra una diferencia respecto de la tendencia nacional: entre diciembre y febrero el empleo privado salteño se mantuvo prácticamente sin cambios. De hecho, la variación mensual desestacionalizada fue nula tanto en enero como en febrero, lo que refleja una situación de meseta luego de la fuerte caída registrada entre mediados de 2024 y buena parte de 2025.
El piso de empleo formal privado en la provincia se había registrado en julio de 2025, cuando el SIPA marcó 119.300 puestos. Desde entonces hubo una recuperación parcial y luego una estabilización que, si bien no implica crecimiento, al menos interrumpió temporalmente la tendencia descendente que todavía persiste en otras jurisdicciones.
Empresas
La estabilización del empleo coincide con un fenómeno similar en la cantidad de empleadores registrados. De acuerdo con los datos relevados por la SRT y analizados por Fundar, Salta fue una de las cinco provincias del país que no perdieron empresas entre enero y febrero de 2026.
En febrero se registraron 15.220 empleadores en la provincia (sin contar al sector público) y, en comparación con enero, incluso hubo una leve suba de ocho empresas más. Ese comportamiento contrasta con el escenario nacional, donde 19 de las 24 provincias registraron caídas intermensuales en la cantidad de firmas.
No obstante, la comparación interanual continúa siendo negativa para Salta. Frente a febrero de 2025, la provincia perdió 1.177 empresas o emprendimientos con al menos un trabajador registrado. La magnitud del retroceso refleja el impacto prolongado de la recesión sobre pequeñas y medianas firmas, con al menos un empleado a cargo.
La destrucción con Milei
Aunque el dato es alentador, si la comparación se hace desde el inicio de la gestión de Javier Milei los índices son lapidarios: Salta perdió 313 empresas empleadoras y 7.586 puestos de trabajo privado registrado desde noviembre de 2023, mientras que la informalidad laboral en el Gran Salta alcanzó al 52,7% de las personas ocupadas hacia fines de 2025.
El dato fue elaborado por Politikon Chaco y por el Instituto de Investigaciones Económicas (IIE) de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Salta.
Los relevamientos muestran un deterioro simultáneo del entramado empresarial, del empleo formal y de las condiciones laborales en la provincia, con impacto particularmente fuerte sobre mujeres, jóvenes, trabajadores por cuenta propia y actividades ligadas al comercio, la construcción y los servicios.
La radiografía surge de distintos informes que, aunque elaborados por organismos diferentes, terminan describiendo un mismo escenario. Por un lado, los relevamientos de Politikon Chaco muestran que la provincia perdió empresas empleadoras y puestos registrados privados desde la asunción de Javier Milei. Por otro, un estudio elaborado por el Instituto de Investigaciones Económicas advierte que más de la mitad de las personas ocupadas en el Gran Salta trabaja en condiciones informales.
El resultado es un mercado laboral cada vez más fragmentado, donde no sólo cuesta conseguir empleo formal, sino donde trabajar dejó de garantizar estabilidad, aportes jubilatorios o cobertura de salud.


















