Alerta en Cafayate: el viento reactivó incendios y hay alerta meteorológica

Las fuertes ráfagas registradas este jueves reavivaron brasas ocultas en la zona afectada por el incendio de la semana pasada, donde se quemaron más de 50 hectáreas de flora autóctona.
Salta

Las fuertes ráfagas de viento registradas durante este jueves volvieron a reactivar focos de incendio en sectores de bosque nativo que ya habían sido afectados por las llamas la semana pasada. La situación encendió otra vez las alarmas en el Valle Calchaquí, donde Bomberos Voluntarios y personal de Defensa Civil habían trabajado durante varios días para controlar el avance del fuego y evitar que quedaran puntos calientes en el terreno.

El incendio se reavivó en el mismo sector donde días atrás el incendio dejó más de 50 hectáreas afectadas de flora autóctona. Allí, pese a las tareas de enfriamiento, remoción de material combustible y guardias de cenizas, las condiciones climáticas volvieron a jugar en contra. El viento, con ráfagas que alcanzan los 70 kilómetros por hora, reavivó brasas ocultas y provocó nuevos focos en lugares de difícil acceso.

La situación preocupa porque Cafayate ya venía de jornadas complicadas por incendios forestales, focos reactivados y tareas intensas en la zona del aeródromo, el basural y sectores cercanos a la ruta nacional 68. A ese escenario se sumó ahora la alerta por viento Zonda, un fenómeno que puede provocar aumento de temperatura, baja humedad, polvo en suspensión y un fuerte incremento del riesgo de propagación del fuego.

El viento complicó una zona que seguía bajo vigilancia

Durante los últimos días, el trabajo de los equipos de emergencia se había concentrado en impedir que el incendio de la semana pasada volviera a encenderse. Las tareas incluyeron guardias permanentes, enfriamiento de troncos, remoción de material vegetal y control de puntos calientes. Sin embargo, la extensión del área afectada y las características del terreno dificultaron el operativo.

En incendios forestales de este tipo, el fuego no siempre desaparece cuando las llamas visibles se apagan. En muchas ocasiones quedan brasas debajo de troncos, raíces, hojas secas o sectores con acumulación de material combustible. Cuando llegan ráfagas intensas, ese calor oculto puede volver a tomar oxígeno y generar nuevos focos. Eso fue lo que ocurrió este jueves en Cafayate, donde el viento volvió a empujar el riesgo sobre una zona que todavía estaba en recuperación.

La preocupación es mayor porque el bosque nativo afectado forma parte de un ambiente frágil, de difícil recuperación y con alto valor ecológico para los Valles Calchaquíes. Cada nuevo foco no solo representa una amenaza inmediata para el operativo de emergencia, sino también un golpe al suelo, la vegetación y la biodiversidad local.

La alerta por viento Zonda aumenta el riesgo

El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla por viento Zonda para distintas zonas de Salta, entre ellas los Valles Calchaquíes y el área de Cafayate. Este tipo de fenómeno suele estar asociado a ráfagas intensas, baja humedad relativa, polvo en suspensión y un aumento repentino de la temperatura. Todas esas condiciones forman un escenario especialmente peligroso cuando existen antecedentes recientes de incendios.

En Cafayate, la combinación de viento fuerte, vegetación seca y restos de material quemado incrementa las probabilidades de que cualquier brasa escondida vuelva a encenderse. También eleva el riesgo de que una quema irresponsable, una colilla de cigarrillo o incluso un vidrio arrojado en la ruta puedan generar un nuevo foco.

Por eso las autoridades insisten en extremar las medidas de prevención. La recomendación principal es evitar cualquier tipo de quema, no arrojar colillas de cigarrillos, no tirar vidrios ni residuos en zonas abiertas y dar aviso inmediato si se observa humo o llamas. En un contexto de viento Zonda, una chispa mínima puede transformarse rápidamente en un incendio difícil de controlar.

Te puede interesar
Lo más visto