
Salta perdió 14.595 empleos registrados y 672 empleadores en la gestión Milei


Salta registró una pérdida de 14.595 puestos de trabajo registrados y una reducción de 672 empleadores entre noviembre de 2023 y julio de 2026, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). El relevamiento muestra un retroceso del empleo formal que afectó especialmente a las actividades agropecuarias y la construcción, con una mayor concentración de las pérdidas entre los empleadores de hasta 500 trabajadores. Consultaratlas
En el período analizado, la cantidad de trabajadores registrados pasó de 255.905 a 241.310, una disminución del 5,7%, mientras que el número de empleadores con personal registrado descendió de 9.041 a 8.369, equivalente a una contracción del 7,4%. El estudio, publicado en octubre de 2026 con información disponible hasta julio, toma como punto de comparación noviembre de 2023, antes del inicio de la presidencia de Javier Milei.
La última variación mensual presentó un comportamiento diferente entre ambos indicadores: en julio se contabilizaron 85 trabajadores más que en junio, aunque el padrón de empleadores volvió a reducirse, con 43 menos. Esa leve mejora mensual del empleo no alcanzó para revertir la pérdida acumulada respecto del punto de partida.
El agro y la construcción
La mayor caída del empleo en términos absolutos se produjo en el conjunto de actividades que reúne agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca, con 5.169 puestos menos y una contracción del 28,2%. La construcción quedó inmediatamente detrás, con una pérdida de 4.994 empleos, equivalente al 29,4% de su dotación inicial. Entre ambas actividades sumaron 10.163 puestos menos, una cifra que permite dimensionar su peso en el deterioro del mercado laboral provincial. A esas bajas se agregaron las del transporte y almacenamiento, que perdió 1.589 trabajadores registrados, y el comercio mayorista y minorista, junto con la reparación de vehículos y motocicletas, donde la reducción alcanzó a 1.539 puestos. Los servicios de alojamiento y gastronomía también mostraron un retroceso significativo, con 1.164 empleos menos y una caída del 19%. En transporte y almacenamiento, la contracción fue del 17,7%, mientras que en el comercio llegó al 6,5%. El deterioro se extendió a las actividades administrativas y los servicios de apoyo, con 850 puestos menos; los servicios profesionales, científicos y técnicos, con 780, y la administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, con 585. Los servicios artísticos, culturales, deportivos y de esparcimiento perdieron 309 empleos, una disminución del 28,2%.
El comercio encabezó la pérdida de empleadores
Al observar la evolución de los empleadores, el comercio mayorista y minorista y la reparación de vehículos y motocicletas concentraron la mayor reducción absoluta, con 280 empleadores menos, un descenso del 10,6%. El conjunto de actividades agropecuarias perdió 255, equivalente al 16,8%, mientras que alojamiento y gastronomía registró una baja de 75, del 12,9%. El transporte y almacenamiento contabilizó 48 empleadores menos; los servicios profesionales, científicos y técnicos, 38, y la industria manufacturera, 33. En términos porcentuales, la mayor contracción se produjo en los servicios artísticos, culturales, deportivos y de esparcimiento, donde el padrón se redujo un 23,8%. El informe también muestra que un aumento de empleadores no necesariamente estuvo acompañado por una expansión del empleo. La construcción incorporó 17 empleadores en el período, un crecimiento del 3,8%, pero perdió casi cinco mil trabajadores registrados. Una situación similar se observó en las actividades administrativas y los servicios de apoyo, que sumaron 52 empleadores mientras redujeron su personal en 850 puestos.
La desagregación por tamaño muestra que los empleadores de hasta 500 trabajadores concentraron el 99,9% de la reducción neta del padrón: 671 de los 672 casos menos. Ese segmento pasó de 9.004 a 8.333 empleadores, una disminución del 7,5%, mientras que entre quienes superan los 500 trabajadores la cantidad bajó de 37 a 36. La diferencia también se reflejó en el volumen de empleo. Los empleadores de hasta 500 trabajadores pasaron de reunir 122.142 puestos a 111.325, con una pérdida de 10.817 empleos y una contracción del 8,9%. Ese grupo explicó el 74,1% de la caída total del trabajo registrado en la provincia. Por su parte, los empleadores de mayor tamaño redujeron su personal de 133.763 a 129.985 trabajadores, lo que representó 3.778 puestos menos y un retroceso del 2,8%. Así, aunque ambos segmentos perdieron empleo, la caída proporcional fue más intensa entre los de hasta 500 trabajadores.
El comportamiento no fue uniforme en todas las actividades. Información y comunicaciones sumó 594 trabajadores registrados; enseñanza incorporó 537; explotación de minas y canteras, 346, e industria manufacturera, 335. También aumentaron los puestos en salud humana y servicios sociales, con 278, y en suministro de agua, cloacas, gestión de residuos y saneamiento, con 212. Sin embargo, esas incorporaciones no alcanzaron para compensar las bajas de los sectores más afectados.


















