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title: "Mora récord: Salta es la séptima provincia con mayor nivel de endeudamiento"
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description: "La morosidad de los salteños ronda el 33% y coloca a la provincia entre los distritos más comprometidos de la Argentina. La principal preocupación está en los créditos de las billeteras virtuales."
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# Mora récord: Salta es la séptima provincia con mayor nivel de endeudamiento

Salta atraviesa uno de los escenarios más complejos del país en materia de endeudamiento familiar. La provincia se ubica séptima a nivel nacional entre los distritos con mayores niveles de morosidad, con un indicador cercano al 33% de los deudores con dificultades para cumplir sus obligaciones financieras.

El dato expone una situación particularmente delicada para las familias salteñas y adquiere mayor dimensión cuando se observa qué tipo de crédito concentra los mayores niveles de incumplimiento.

La información analizada por el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa) muestra una marcada diferencia entre la banca tradicional y el financiamiento otorgado por billeteras virtuales y entidades no financieras. El Instituto es un centro de estudios dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales de la UNSa y tiene entre sus objetivos el análisis de la realidad económica provincial, regional y nacional.

**Salta, entre las provincias con mayor mora**  
El dato más significativo es la posición que ocupa Salta en el ranking nacional: séptima entre las provincias con mayor morosidad, con un nivel que se aproxima al 33%.

La situación forma parte de un problema más amplio que atraviesa al Norte argentino, región que concentra algunos de los indicadores más elevados de incumplimiento. En el caso salteño, el bajo nivel de ingresos de una parte importante de los hogares incrementa el peso relativo de las cuotas y obligaciones financieras sobre los ingresos mensuales.

El problema no se limita a quienes tienen créditos bancarios. Por el contrario, una de las principales señales de alerta aparece en el crecimiento del financiamiento obtenido por fuera de la banca tradicional.

**El verdadero foco: las billeteras virtuales**  
Mientras la morosidad en los bancos tradicionales se ubica en torno al 12% en Salta, el nivel de incumplimiento en las billeteras virtuales supera el 30%. A nivel nacional, la morosidad vinculada a este tipo de financiamiento alcanza aproximadamente el 32,2%, según los datos difundidos por especialistas que trabajan sobre la problemática.

**La diferencia es significativa.**  
Los bancos suelen aplicar mayores filtros antes de otorgar un préstamo y concentran su cartera en personas con ingresos demostrables y determinado historial crediticio. Las billeteras virtuales, en cambio, ampliaron el acceso al crédito hacia sectores que históricamente tuvieron mayores dificultades para ingresar al sistema financiero formal.

Ese acceso permitió resolver necesidades inmediatas, pero también generó un nuevo problema: personas con menor capacidad de pago quedaron expuestas a créditos de elevado costo financiero.  
En ese segmento, la mora supera ampliamente la registrada en la banca tradicional y se transforma en uno de los principales componentes de la crisis de endeudamiento familiar.

**El problema detrás del 33%**  
El porcentaje de morosidad no significa solamente que una persona se atrasó con una cuota.  
En general, la medición considera como situación problemática los incumplimientos que superan determinados períodos de atraso. Cuando una deuda permanece impaga durante meses, aumenta la posibilidad de que el deudor tenga dificultades estructurales para regularizarla.

**A esto se suma otro fenómeno: la refinanciación.**  
Una deuda puede ser reemplazada por un nuevo crédito destinado a cancelar el anterior, extendiendo los plazos y modificando las condiciones de pago. De esa manera, el deudor puede dejar de aparecer temporalmente como moroso aunque su nivel de endeudamiento continúe siendo elevado.

Por eso, detrás de la aparente estabilización de determinados indicadores resulta necesario observar no solamente cuántas personas están en mora, sino también cuánto deben, qué tipo de crédito tomaron, cuánto pagan en intereses y qué proporción de sus ingresos queda comprometida para cancelar esas obligaciones.

La expansión de las billeteras virtuales modificó el mapa del crédito en la Argentina. Personas que no calificaban para un préstamo bancario encontraron en estas plataformas una vía rápida para acceder a dinero.

El problema aparece cuando esa facilidad de acceso se combina con ingresos insuficientes.  
En ese escenario, una deuda relativamente pequeña puede crecer rápidamente por efecto de los intereses, cargos y refinanciaciones. El resultado es un círculo en el que una familia toma un nuevo crédito para cancelar una obligación anterior o utiliza la tarjeta y otros mecanismos de financiamiento para cubrir gastos corrientes.

La consecuencia económica también trasciende al sistema financiero: una mayor proporción del ingreso familiar destinado a pagar deudas implica menos dinero disponible para consumo, alimentación, vivienda, servicios y otros gastos cotidianos.  
Una señal de alerta para Salta

El dato de que Salta ocupe el séptimo lugar nacional en morosidad constituye, por sí mismo, una señal de alerta.

La provincia no solamente presenta un elevado nivel de incumplimiento, sino que además exhibe una fuerte concentración del problema en los segmentos de financiamiento destinados a personas con menor acceso al sistema bancario tradicional.

La combinación entre ingresos relativamente bajos, acceso creciente al crédito no bancario y elevados costos financieros genera un escenario especialmente vulnerable.

Por eso, el 33% no debería ser leído únicamente como un indicador financiero. También funciona como una señal sobre la situación de los hogares salteños y sobre la capacidad real de una parte de la población para sostener sus gastos utilizando sus ingresos corrientes.

El desafío, en definitiva, no pasa solamente por reducir la mora. El problema central es evitar que el endeudamiento se convierta en una herramienta de subsistencia y que una deuda de corto plazo termine transformándose en una obligación prácticamente imposible de cancelar.

El escenario que reflejan los datos del Instituto de Investigaciones Económicas de la UNSa coloca así a Salta ante una de las situaciones de endeudamiento familiar más complejas del país.

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