
Salta exporta más, pero el boom minero todavía no derrama sobre la economía


Salta atraviesa un fuerte crecimiento de sus exportaciones, impulsado principalmente por la minería, pero ese boom todavía tiene un efecto limitado sobre el conjunto de la economía provincial.
Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL), de la Fundación Mediterránea, analizó qué ocurrió entre 2023 y 2025 en seis provincias con sectores exportadores relevantes y midió hasta qué punto ese crecimiento se trasladó al empleo y los salarios.
El resultado para Salta muestra un fenómeno de derrame parcial: la actividad minera genera crecimiento y mejora de ingresos dentro de su propia cadena, pero el impacto pierde fuerza a medida que se aleja del sector exportador.
Según el estudio, la masa salarial privada formal real de Salta aumentó 5% entre 2023 y 2025. Sin embargo, la evolución fue muy diferente según la actividad.
La masa salarial vinculada a explotación de minas y canteras creció 19%, mientras que el resto de los bienes transables —aquellos que pueden comercializarse con el exterior— aumentó 6%. En cambio, el conjunto de las demás actividades de la economía provincial registró una mejora de apenas 1%.
El dato permite observar una de las principales características del actual proceso económico salteño: la minería crece a un ritmo muy superior al de buena parte de las actividades que dependen principalmente del mercado interno.
Una provincia cada vez más minera y exportadora
Los datos oficiales muestran la magnitud que alcanzó el sector exportador salteño.
Durante 2025, Salta exportó US$1.431,6 millones, un 28,6% más que en 2024. En volumen, las ventas externas alcanzaron 1,96 millones de toneladas, con un incremento del 13%.
Entre los principales productos exportados aparecen las piedras y metales preciosos, las legumbres, el maíz, el tabaco sin elaborar y los productos inorgánicos. En conjunto, esos cinco rubros explicaron el 77,1% del valor exportado por la provincia.
La minería explica una parte cada vez más importante de ese fenómeno. Durante los primeros nueve meses de 2025, las exportaciones mineras salteñas registraron fuertes incrementos interanuales. Dentro de la canasta minera, el oro representó el 64,3% del valor exportado, seguido por el litio, con el 20,2%, y los boratos, con el 14,2%.
A nivel nacional, Salta representó durante 2025 el 8,3% de las exportaciones mineras argentinas, ubicándose entre las principales provincias del país en este rubro.
El problema está en el derrame
El crecimiento exportador, sin embargo, no necesariamente implica una mejora equivalente para todas las actividades.
Ese es precisamente el punto que pone bajo la lupa el trabajo del IERAL: no alcanza con que una provincia exporte más; también importa cuánto de ese crecimiento queda dentro del territorio y llega a trabajadores, proveedores, comercios y servicios.
En el caso salteño, la diferencia entre sectores es significativa. Mientras la masa salarial real de la minería aumentó 19% entre 2023 y 2025, el resto de los bienes transables creció 6% y las demás actividades apenas 1%.
El resultado es una economía en la que el motor exportador tiene un comportamiento claramente más dinámico que buena parte de las actividades vinculadas al mercado interno.
Esto también permite explicar por qué el caso salteño aparece diferenciado del de Neuquén. En esa provincia, el crecimiento asociado a Vaca Muerta logró extenderse con mayor intensidad hacia otros sectores y la masa salarial privada formal real aumentó 17% entre 2023 y 2025.
Salta, en cambio, presenta un efecto derrame más acotado.
Más exportaciones, pero una pregunta abierta
El fenómeno plantea uno de los principales desafíos para la economía salteña de los próximos años: cómo transformar el crecimiento de la minería y de las exportaciones en una expansión más amplia de la actividad provincial.
El propio IERAL señala que el derrame es mayor cuando el sector exportador logra impulsar simultáneamente empleo, salarios y proveedores locales, y cuando ese crecimiento no convive con una fuerte contracción de otras actividades.
En esa lógica, el desafío no pasa solamente por aumentar el volumen exportado, sino por conseguir que una proporción mayor del valor generado por esas exportaciones circule dentro de Salta y genere actividad en otros sectores.
El dato de 2025 muestra que Salta está exportando más y que la minería tiene un peso creciente en ese proceso. Pero los números de salarios también muestran que el boom todavía no se convirtió en un crecimiento homogéneo de toda la economía provincial.
La minería avanza a dos dígitos. El resto de la economía, mucho más lentamente.


















