
El PRO, la UCR y los aliados evitaron la interpelación de Adorni


La historia se repitió. Cuando el Gobierno necesitó apoyo, el PRO, la UCR y los aliados que obedecen a gobernadores aparecieron para darle una mano. La sesión para avanzar con la interpelación a Manuel Adorni se cayó por falta de quórum y volvió a quedar expuesta la contradicción de los aliados: se muestran incómodos con la Casa Rosada, pero terminan sosteniéndola en las votaciones más sensibles.
La oposición necesitaba reunir a 129 diputados, pero solo consiguió sentar a 117. El resultado fue consecuencia de un acuerdo entre el presidente de la Cámara, Martín Menem, y los bloques aliados del oficialismo, que decidieron no bajar al recinto.
Quiénes lo salvaron
El PRO y la UCR encabezaron el grupo de espacios asociados al oficialismo que evitaron el quórum. También se sumaron el MID, Independencia de Tucumán, la mayor parte de Innovación Federal -entre los que se encuentran los salteños Pablo Outes y Yolanda Vega-, La Neuquinidad, Producción y Trabajo de San Juan y Primero San Luis.
La decisión dejó en evidencia el delicado equilibrio que atraviesan estos bloques. Buscan marcar diferencias con Javier Milei y sus funcionarios, pero tampoco quieren aparecer acompañando una iniciativa impulsada por Unión por la Patria. En los hechos, esa estrategia terminó beneficiando otra vez al oficialismo.
La jugada de Menem para ganar tiempo
Para evitar una derrota política, La Libertad Avanza tuvo que hacer una concesión. Aceptó convocar para la semana próxima a la comisión de Asuntos Constitucionales, donde comenzará el debate sobre la posible interpelación.
Sin embargo, el Gobierno dejó pendiente la convocatoria a la comisión de Peticiones, Poderes y Reglamentos, una instancia necesaria para que el trámite avance.
Con esa maniobra, el oficialismo consiguió su objetivo principal: ganar tiempo y postergar la discusión al menos dos semanas más.


















