Volvió Martín de la Arena: cobra 30 mil pesos por la transfusión de plasma

Salta 26 de septiembre de 2020
Aunque el Centro Regional de Hemoterapia tiene a cargo el plasma en Salta y corre con todos los gastos, HemoSalta envió una nota señalando que el costo asciende a los $30.000. El Ministerio de Salud intervino y analiza sanciones.
plasma

Martín de la Arena cobra 30 mil pesos para transfundir plasma a pacientes víctimas del covid19. Compra el vital elemento en el Centro Regional de Hemoterapia a un costo de entre 500 y 1000 pesos por paquete. Si, gana 29.000 pesos por cada paciente transfundido con el plasma que la comunidad dona al estado.

De chico, a Martín le decían el hijo de Drácula, porque esto de vivir de la sangre viene de familia. Fue gerente del Hospital Materno Infantil, y un día antes de asumir en el cargo, creó Hemosalta SRL, la empresa con la que hoy lucra intensamente de la mano del estado. Supo incluso contratar su propia firma para operar monopólicamente en el nosocomio y hasta organizó una reunión para maquillar la muerte de un niño por negligencia.

Dicha esta parte de la historia, pasamos a la cuestión de fondo. Juan Manuel Urtubey, íntimo amigo del vampirezco galeno, lo rescató de las llamas de su corrupta gestión en el materno infantil, para nombrarlo director del Centro Regional de Hemoterapia. Es decir, puso una sanguijuela en la góndola de morcillas.

En su paso por tan necesaria y vapuleada institución, de la arena minó el lugar con sus testaferros y manejó el mercado de la sangre como quiso. Quién lo reemplazó en el cargo, Betina Saracino, en ese entonces se desvivía por que las trapisondas de Martín se hicieran públicas. Siempre desde las sombras, revelaba hechos similares a los que hoy ocurren, puesto que ella es su competidora directa y el sistema sigue funcionando como siempre.

De la Arena y Saracino se reparten el mercado de las transfusiones privadas que se nutren de los productos que procesa el estado en el Centro Regional de Hemoterapia. Dicen que la sangre no se cobra, pero curiosamente hay a su alrededor un mercado vil y multimillonario.

Saracino reclamaba que un empresario de las transfusiones maneje el flujo de sangre del sistema sanitario. Hoy lo hace ella.

Para simplificarlo: el estado capta la sangre y sus componentes, la procesa, la separa, responde legalmente por su estado, y un par de vivos se llenan de guita vendiéndola de manera velada.

Es hora de que el Centro Regional sea manejado por un medico que no tenga intereses en el mercado que implica directamente la sangre. De otra manera, la cosa no cambia más.

elpregonero.com.ar y elgrito.com.ar 

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