Condenan a una banda que ingresaba cocaína en bicicletas desde Bolivia

Se probó que los condenados, en su mayoría familiares, pasaban el estupefaciente en mochilas por un sendero entre las localidades de La Quiaca y Villazón. La sentencia incluye penas de 3 a 6 años de prisión.
Cocaína

En una audiencia de Control de Acusación, la jueza de Revisión de Salta, Mariana Catalano, condenó en el marco de un juicio abreviado a José Luis Tolaba; a su pareja, Norma Colqui; y a su hijo Axel, a seis, tres y cuatro años de prisión por el delito de transporte de estupefacientes agravado por el número de intervinientes, en calidad de coautor y partícipe secundarios respectivamente.

En el mismo proceso fueron condenados a seis años de prisión Miltón Agustín y Rafael Acho por el mismo delito y participación, aunque, en el caso de Acho, lo fue en concurso real con resistencia a la autoridad.

En materia de decomiso, y como parte del acuerdo, se habilitó al Ministerio Público Fiscal para que confisque una suma de 485.110 pesos, un rifle calibre 22, numerosos teléfonos celulares, una camioneta Volkswagen Amarok, dos autos (VW Cross Fox y Ford Eco Sport) y un camión Ford Cargo.

La situación de una sexta integrante de la familia, MHG, se resolvió a través de un acuerdo de suspensión de juicio a prueba, mediante el cual se le impusieron diversas reglas de conducta, la realización de tareas de limpieza por 16 horas mensuales en una parroquia de La Quiaca y se le encomendó retomar sus estudios universitarios, lo que fue homologado el 28 de julio pasado por la misma jueza.

Tanto las condenas por juicio abreviado como la probation se obtuvieron a partir de propuestas del Área de Casos Complejos, a cargo del fiscal Ricardo Rafael Toranzos, con intervención de la prosecretaria Elena Barutti, en función de la investigación iniciada el 31 de mayo de 2022.

El fiscal expuso que la pesquisa surgió del desglose de una causa que se llevaba adelante en el Juzgado de Garantías 2, de la justicia provincial, en la que se investigaba una red de bocas de expendios de drogas a nivel local.

La fiscalía describió que el paso de la cocaína se hacía en mochilas que uno de los miembros de la organización cargaba de un lado a otro en bicicleta, pues el paso fronterizo utilizado es un sendero que se recorre a pie o en esa clase de rodado.

Citó al respecto un reporte de la División de Investigaciones Complejas contra la Narcocriminalidad (DICON) de la Policía de Salta que hacía referencia a un grupo de personas que desarrollaba actividades de narcotráfico en la localidad jujeña de La Quiaca, que fue el disparador del caso judicial.

Añadió que, en función de ello, y a raíz de tareas de campo e inteligencia, entre junio y julio del año pasado se identificó a algunos sospechosos, por lo que se iniciaron intervenciones telefónicas, que fueron autorizadas por la jueza federal de Garantías N°2, Mariela Giménez, quien declaró el caso como un “proceso complejo” y dispuso la extensión de la jurisdicción hasta Jujuy, a fin de seguir con las tareas investigativas.

La fiscalía indicó que más tarde, el 25 de agosto, fue identificado José Luis Tolaba, su mujer y su hijo, para posteriormente llegar a Calle Condori, ciudadano de origen boliviano, quien aparecía como el proveedor de la droga. Esto se estableció, entre otras pruebas, con un mensaje enviado por Axel Tolaba, en el que pedía: “che, amigo, hacé que calce las 50 camisetas en esas dos mochilas” (sic).

La mención de esta prenda representaba la cantidad de paquetes de cocaína, droga que cruzaba desde Bolivia a territorio nacional a través de un paso no habilitado conocido como Matadero, ubicado entre las localidades fronterizas de La Quiaca y Villazón, de Argentina y Bolivia, respectivamente.

La fiscalía describió que el paso de la cocaína, según surge de la investigación, se hacía en mochilas que Axel Tolaba cargaba de un lado a otro en bicicleta, pues el paso utilizado es un sendero que se recorre a pie o en esa clase de rodado. A modo de apoyo, Colque, su madre y MHG se instalaban en el lugar para dar alerta si aparecían efectivos de la Gendarmería Nacional.

 

Logística

El 3 de marzo pasado los investigadores que seguían todos los movimientos de los acusados documentaron un llamado de Calle Condori a José Tolaba, porque el que solicitó que Axel fuera a “la cancha”. Más tarde, Axel se comunicó con el proveedor, quien le dijo que fuera “con su bicicleta para hacer una carrerita con la bici con todo”.

Instalados en Matadero, paso ilegal hacia Villazón, agentes de la Policía de Salta se apostaron en la zona desde donde vieron cómo se hacía el paso de la droga, tanto a cargo de Axel Tolaba como de otro ciclista. Apenas entró en en Argentina, el tóxico fue recogido en el automóvil Ford Eco Sport. El vehículo luego se dirigió a la casa de la familia Tolaba, en la calle Ejército del Norte al 200. Posteriormente fue acopiado en una finca que la familia alquilaba en la localidad jujeña de Alto Comedero, donde se dedica a la cría de llamas.

De acuerdo con la investigación, la logística desplegada por la organización incluyó teléfonos celulares “operativos”, utilizados de forma exclusiva para los asuntos vinculados a las actividades de narcotráfico.

El 5 de marzo la Policía concentró su trabajo sobre la finca ubicada en Alto Comedero, pues de las escuchas telefónicas surgió que Calle Condori se iba a presentar para “buscar el alquiler”, en alusión a la droga que habían pasado desde Bolivia.

De acuerdo con la investigación, la logística desplegada por la organización incluyó teléfonos celulares “operativos”, utilizados de forma exclusiva para los asuntos vinculados a las actividades de narcotráfico.
Ese día, a la mañana, Calle Condori apareció en una camioneta VW Amarok, conducida por Acho, quien se estacionó a dos cuadras de la finca, mientras su acompañante descendió y fue al encuentro de los Tolaba, para luego salir con una caja.

El bulto fue cargado en el asiento trasero y, cuando los sujetos estaban por marcharse, los policías entraron en acción. Con un móvil le cerraron el paso por delante, a la vez que descendieron y a la voz de “alto Policía” le pidieron que bajaran de la camioneta.

Acho arremetió contra los policías, lo cual derivó en que uno de los efectivos hiciera un disparo en el frente de la camioneta y otros al aire, pero volvió a resistirse e intentó hacer marcha atrás para escapar. Así, fue nuevamente flanqueado con otro vehículo policial.

De inmediato, la fuerza de seguridad detuvo a ambos, al igual que a Axel Tolaba y MHG, quienes habían salido a despedir a Calle Condori. Las detenciones se produjeron ante la presencia de testigos civiles. Luego, al revisar la caja que habían cargado en la camioneta, los policías se percataron de que llevaba poco más de 14 kilos de cocaína.

Posteriormente, y a raíz de una serie de allanamientos, tanto en la misma finca, como en la casa de La Quiaca y otros domicilios, la policía detuvo a José Tolaba y a su pareja, e incautó dinero, vehículos y el resto de la droga, que totalizó un peso de 31 kilos y 53 gramos de cocaína, con una pureza que osciló entre el 49% y el 84%, y con una capacidad de producción de 231.864 dosis.

En función de estos elementos probatorios, la fiscalía dio por probados los hecho, que no fueron discutidos por las defensas en el marco del acuerdo de juicio abreviado y cuyos términos fueron reconocidos, tanto por los acusados como por sus defensores ante la jueza Catalano, quien dictó la sentencia con las penas requeridas.

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